Tres razones por las que la gasolina no bajará de 16 pesos en 2017 – Forbes México

La baja de producción de Pemex, el aumento internacional de precios del petróleo, pero, sobre todo, el tipo de cambio, harán que las gasolinas en México no hagan más que subir en 2017.

Si esperas que en 2017 el precio de la gasolina regrese a niveles inferiores a 16 pesos, olvídalo, pues la tendencia va hacia arriba.

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Detrás de los incrementos que verán la gasolina y el diésel ante la liberalización de precios que adelantó el gobierno mexicano para 2017, hay tres factores clave: la baja de producción de Pemex, el aumento internacional de precios, pero, sobre todo, el tipo de cambio, explica Jesús Montoya, director de operaciones de las gasolineras FullGas.

“El tipo de cambio es la clave para que el combustible tome estos nuevos volúmenes en costo”, comenta el directivo en entrevista con Forbes México.

El experto en energéticos de la firma Caraiva y Asociados, Ramsés Pech, tampoco espera una baja en el precio, y prevé que la gasolina Magna oscile entre 16.5 y 18 pesos por litro en 2017, mientras que la Premium se mueva entre 17 y 18.5 pesos.

Esta estimación aparece después de que el pasado 27 de diciembre, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) estableciera los precios máximos de los combustibles del 1 de enero hasta el 3 de febrero. El monto promedio a nivel nacional de gasolinas será de 15.99 pesos por litro de Magna, 17.79 pesos por Premium y 17.05 por diésel. Después de esa fecha, los precios serán determinados por el mercado.

En primer lugar, el dólar, tras amplios periodos de fortalecimiento durante 2015 y 2016, finalmente cruzó la barrera psicológica de 20 pesos por cada billete verde en noviembre de este año, luego de la victoria presidencial del republicano Donald Trump en Estados Unidos, quien ha prometido renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, un muro fronterizo con México y la deportación de millones de migrantes latinoamericanos.

Luego están los precios de los combustibles, que han mejorado debido a que la materia prima, el petróleo, ha comenzado a salir de la crisis en la que se encontraba desde septiembre de 2014, cuando el barril se vendía en por encima de 90 dólares y que en enero de 2016 cayó hasta 19 dólares por barril. Hoy el precio ronda los 44 dólares.

Pech prevé un promedio anualizado de 55 dólares por barril y el precio de las mezclas WTI y Brent entre 48 y 55 dólares al cierre de 2017.

Mientras tanto, Pemex, ante el declive productivo de pozos importantes como Cantarell y la crisis presupuestal por la caída del crudo, informó en febrero de 2016 una baja en su producción de 100,000 barriles diarios, derivado de un recorte presupuestal de 100,000 mdp

“Invertimos más y producimos menos”, dijo el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González Anaya, en octubre de 2016.

Aunque Montoya reserva su estimación del precio de la gasolina para 2017, si volatilidad económica y geopolítica se complica, su peor escenario es que México pague litros de dólar (21 pesos según el tipo de cambio actual).

Reservas y robo de combustible, otros problemas

En los últimos días, al menos 10 estados han reportado desabasto del combustible. Montoya asegura que el gremio intenta mantener reservas para tres días, dependiendo del nivel de venta de las gasolineras, entre 40,000 y 100,000 litros.

Pero la realidad es que los pequeños gasolineros “viven al día” y piden una pipa diariamente, reconoce el directivo de FullGas.

En México se venden aproximadamente 190 millones de litros de combustible todos los días, 75% de Magna, 17% de Diésel y 8% de Premium.

El mercado gasolinero es significativo en nuestro país. La venta anual de gasolinas automotrices (Magna y Premium) generó 377,087 millones de pesos (mdp) entre 2011 y 2015, de acuerdo con datos de Pemex.

Aunque el desabasto actual responde a la baja producción de las 6 refinerías que hay en nuestro país, según Montoya, 70% del problema se debe a las tomas clandestinas, pues el sistema de distirbución de Pemex, al detectar una baja en la presión de las tuberías, cierra la llave y desencadena el desabasto.

“El robo de combustible es u cáncer”, afirma Montoya.

Las tomas clandestinas de combustibles dejan pérdidas estimadas de 28,000 millones de pesos al año.

Ajustes al IEPS, un camino para bajar el precio

Los consumidores de gasolina, además, deben enfrentarse al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que representa 40% del precio final de los combustibles en nuestro país.

“Si no trabajamos en que el IEPS disminuya, difícilmente el precio del combustible bajará. Entre 7 y 8 pesos de impuestos se pagan por litro. Es un 40% del combustible. Si el IEPS fuera un impuesto menor, de entre 12 y 18%, el precio sería más barato”,comenta el directivo.

Habría que platicar con las autoridades para ver qué plan tienen para no depender tanto del IEPS.

En ese sentido, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) propone una “revisión seria y objetiva de la fórmula empleada para la determinación del precio final” de gasolina, donde los impuestos que se aplican a dichos combustibles.

“Es necesario que las autoridades hacendarias y las del sector energético, conjuntamente con los organismos empresariales se den a la tarea de revisar este tema con profundidad”.

El organismo también precisó otros elementos derivados de las ineficiencias en la operación del Sistema Nacional de Refinación (SNR), que están operando a un 60% de su capacidad, lo que se traduce en sobrecostos.

A través de: Forbes México.

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